Con solo dos diputados nacionales, el espacio político intenta reposicionarse en la agenda pública, impulsando investigaciones y denuncias, mientras enfrenta la salida de históricos dirigentes.
En un contexto político marcado por la polarización, la Coalición Cívica (CC) busca mantener su presencia en la escena pública, impulsando iniciativas parlamentarias y judiciales, a pesar de haber sufrido un significativo retroceso en su representación legislativa y la salida de algunos de sus miembros.
Actualmente, el partido cuenta con solo dos diputados nacionales: Maximiliano Ferraro y Mónica Frade. Ambos han construido un perfil opositor definido y han centrado sus esfuerzos en poner en agenda la defensa de la institucionalidad. En ese marco, esta semana insistieron ante los presidentes de ambas cámaras del Congreso, Martín Menem y Victoria Villarruel, con la conformación de las comisiones bicamerales necesarias para tratar el DNU 941/2025, que reestructura el sistema de inteligencia nacional y se encuentra vigente desde el 2 de enero.
Pese a la pérdida de espacios de poder, el partido busca ser protagonista en la discusión pública, particularmente en temas de lucha contra la corrupción. En los últimos meses, impulsaron investigaciones sobre el caso $LIBRA en el Congreso y presentaron una denuncia penal contra Karina Milei por el escándalo de la criptomoneda. Ferraro también denunció, junto a otros legisladores, al vocero presidencial Manuel Adorni por el uso de un vuelo privado. A nivel judicial, otros referentes del espacio han sido denunciantes en causas contra la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
Sin embargo, esta actividad contrasta con el retroceso electoral y las salidas de dirigentes que ha sufrido el espacio en los últimos años. La última baja se produjo el 5 de marzo, cuando el exdiputado Héctor «Toty» Flores, quien llegó a ser compañero de fórmula de Elisa Carrió en 2015, se incorporó al gabinete del intendente peronista de La Matanza, Fernando Espinoza, como subsecretario de Economía Social y Productiva.
Desde la Coalición Cívica, Ferraro restó dramatismo a esta situación, señalando que el partido ha superado momentos difíciles en el pasado. «Eso no quiere decir que no nos hagamos eco de la realidad actual ni de los resultados electorales, para ver de qué manera mejorar, cambiar o corregir lo que haga falta», explicó el dirigente.
Por su parte, la fundadora del espacio, Elisa Carrió, mantiene un fuerte discurso opositor al gobierno de Javier Milei, tanto en términos institucionales como en la crítica a la política económica. «Yo no comparto las formas y la violencia de este gobierno. Nunca voy a ser cómplice de esta crueldad», afirmó la exdiputada.
