lunes, 24 agosto, 2026
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Científicos argentinos descubren porqué los monos caí descortezan los pinos en Misiones

Un equipo de investigadores del CONICET en el Instituto de Biología Subtropical (IBS .CONICET-UNaM) descubrió los motivos ecológicos por los cuales los monos caí (Sapajus nigritus) remueven la corteza de los pinos en plantaciones forestales de la provincia de Misiones.

Entre sus principales conclusiones, el estudio, que publicado recientemente en la revista Forest Ecology and Management, revela que este comportamiento no se debe únicamente a la falta de alimento nativo, sino a que el árbol se convierte en un recurso de alta rentabilidad energética durante una época específica del año.

Monos caí: predadores de los árboles

Según señalaron los especialistas, este sorprendente hallazgo les permitirá aplicar estrategias de manejo sustentable para evitar mermas económicas en la producción forestal y, al mismo tiempo, proteger a la fauna local. Y, si bien históricamente la creencia más aceptada era que los monos descortezan los árboles en las plantaciones por hambre, utilizando la corteza como un alimento de resguardo durante el invierno, cuando escasean los frutos en el bosque, los investigadores comprobaron que otra hipótesis, la de la rentabilidad estacional, explica mucho mejor este fenómeno.

Tras monitorear mensualmente casi 1.800 pinos a lo largo de dos años, los científicos evaluaron el grosor de la corteza, su contenido de azúcares y midieron con un dinamómetro la fuerza necesaria para pelarla, simulando el trabajo que hacen los primates con sus manos y dientes. El análisis demostró que el daño se concentra de manera muy marcada entre los meses de julio y octubre, y afecta principalmente a pinos de edad media, de entre 5 y 9 años.

“Hay una época hacia el fin del invierno y el principio de primavera en la que el árbol crece muy rápido. Lo que proponemos es que, justo en ese momento, los fluidos de crecimiento son más abundantes y, en consecuencia, la corteza es más fácil de remover. Es básicamente un recurso rentable energéticamente”, explicó Valentín Zárate, becario doctoral del CONICET en el IBS.

“Este proyecto es un caso de estudio de algo que pasa en todo el mundo. Los monos remueven la corteza externa de los árboles plantados y consumen los tejidos internos de conducción, que suelen ser bastante azucarados. En definitiva, esto termina matando muchísimos árboles de pino, produciendo grandes pérdidas económicas”, concluyó el autor principal de este revelador estudio acerca del comportamiento de los monos.

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